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Puerto Rico se detuvo 13 minutos para aplaudir su historia y celebrar el éxito global de Bad Bunny

Bad BunnyPara miles de puertorriqueños, el Super Bowl no se midió en cuartos ni en touchdowns, sino en 13 minutos cargados de orgullo, identidad y emoción colectiva. Durante la primera mitad del partido entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra, la atención estuvo dispersa entre comida, música y conversaciones, hasta que un silencio simbólico recorrió la isla: comenzaba el show de medio tiempo.

Ese momento marcó un hito para Puerto Rico y para uno de sus hijos más universales, Bad Bunny, quien hace apenas una década trabajaba en un supermercado y hoy es uno de los artistas más influyentes del planeta, con múltiples récords como el músico más reproducido en Spotify en cuatro años distintos. Más allá de la música, el artista ha utilizado su plataforma para visibilizar la identidad puertorriqueña, defender a los inmigrantes y denunciar problemáticas sociales y políticas vinculadas a la isla.

Un espectáculo que unió generaciones y culturas

En San Juan, cientos de personas se congregaron cerca de una colina frente al mar para ver el espectáculo en una pantalla gigante, con el sonido de las olas y el canto de los coquís acompañando la escena. Entre ellos estaba Marielys Rojas, venezolana de 39 años con más de dos décadas viviendo en Puerto Rico, quien aseguró que Bad Bunny “apareció en el momento correcto en la historia de Latinoamérica”.

También asistió Amarilys Reyes, de 55 años, junto a su hija de 22. Nunca había visto un Super Bowl ni sabía quiénes jugaban, pero eso era irrelevante. “Es el show más grande de su vida”, dijo, reflejando el sentir de muchos que acudieron exclusivamente por el artista boricua.

“Super Bori Sunday”: la isla se preparó para el momento

Desde que la NFL, Apple Music y Roc Nation anunciaron que Benito Antonio Martínez Ocasio encabezaría el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, la expectativa creció en toda la isla y en comunidades puertorriqueñas del territorio continental estadounidense.

Las celebraciones fueron bautizadas con nombres creativos como “Super Bori Sunday” o “El Benito Bowl: Morcilla, Sancocho, Mofongo, Reggaetón y un poco de fútbol”. En redes sociales, usuarios compartieron desde reuniones familiares intergeneracionales hasta presentaciones explicativas tituladas “Bad Bunny 101” para amigos no latinos.

Incluso marcas, bares y figuras públicas se sumaron al entusiasmo. Un local en Puerto Rico recreó la icónica portada del álbum “Debí tirar más fotos”, mientras personajes como los Teletubbies y la actriz Lynda Carter (Mujer Maravilla) expresaron públicamente su apoyo al artista.

Críticas y defensa de la identidad puertorriqueña

Tras el espectáculo, surgieron críticas al primer show de medio tiempo de la NFL completamente en español. El creador de contenido y boxeador Jake Paul cuestionó la presentación en redes sociales, lo que generó una respuesta inmediata de los puertorriqueños, quienes recordaron que Puerto Rico es territorio estadounidense y que su diversidad cultural forma parte de esa identidad.

“Eso es parte de nosotros”, afirmó Luke Lavanway, visitante de Nueva York que se encontraba de vacaciones en la isla. “Es lo que nos hace grandes”.

Un mensaje social que trascendió la música

Muchos asistentes destacaron el contenido social del espectáculo. Carlos Ayala, de 36 años, señaló que Bad Bunny logró reunir a los latinos y representarlos en un mismo espacio. También resaltó la interpretación de Ricky Martin de “Lo que le pasó a Hawaii”, una canción que denuncia la gentrificación en Puerto Rico, un problema agravado en una isla con más del 40 % de su población en situación de pobreza.

Las referencias a los apagones eléctricos, simbolizadas por postes y transformadores explotando en escena, reforzaron el mensaje. “Para que el mundo vea lo que vivimos”, comentó Ayala.

Al finalizar el espectáculo, muchos se retiraron sin esperar la segunda mitad del partido, sonriendo y comentando lo vivido. Entre ellos, Juliana Santiago, de 35 años, resumió el sentimiento general: Bad Bunny demostró que el sueño americano es posible, incluso desde una pequeña isla del Caribe.

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