
El juicio por la muerte de Tupac Shakur entró en una de sus etapas más relevantes esta semana, casi tres décadas después del asesinato del reconocido rapero estadounidense. El jurado escuchó una grabación de una entrevista policial de 2008 en la que Duane “Keffe D” Davis describió cómo se produjo el ataque y señaló a su sobrino, Orlando “Baby Lane” Anderson, como la persona que realizó los disparos.
Davis, actualmente de 63 años, está acusado en Nevada de haber organizado el ataque que terminó con la vida de Shakur. Se declaró no culpable. La Fiscalía no sostiene que Davis haya efectuado los disparos, sino que habría participado en la planificación y facilitado el arma utilizada en el ataque.
La entrevista de 2008, una pieza central del caso
Durante la audiencia, los fiscales reprodujeron parte de la conversación que Davis mantuvo con detectives. En ella, el acusado explicó que viajaba en un Cadillac blanco junto a Anderson y otros dos hombres cuando el vehículo se colocó cerca del automóvil en el que se desplazaban Shakur y Marion “Suge” Knight.
Según la transcripción presentada ante el jurado, Davis afirmó que pasó el arma hacia los ocupantes de la parte trasera del vehículo y que Anderson terminó utilizándola para efectuar los disparos.
La importancia de esta grabación radica en que se trata de una de las declaraciones más directas de Davis sobre lo ocurrido aquella noche. La Fiscalía también pretende utilizar otras entrevistas, declaraciones públicas y el libro de memorias “Compton Street Legend”, publicado en 2019, para demostrar que el acusado ha reconocido en diferentes momentos su presencia y participación en los acontecimientos.
La defensa cuestiona las declaraciones de Davis
El equipo legal de Davis sostiene una versión completamente diferente. Su abogado, Michael Sanft, ha argumentado que las historias contadas por su cliente durante años fueron exageradas y que Davis buscaba notoriedad y beneficios económicos.
La defensa también cuestiona la existencia de pruebas físicas que vinculen directamente a Davis con el asesinato y ha señalado inconsistencias en las investigaciones realizadas durante las primeras etapas del caso.
Uno de los principales puntos de discusión será precisamente determinar cuánto valor puede otorgarle el jurado a las declaraciones de Davis, especialmente porque algunas de sus versiones anteriores contradicen otros relatos que posteriormente ofreció a las autoridades y a los medios.
El enfrentamiento que precedió al asesinato
La Fiscalía sostiene que el asesinato fue consecuencia de una confrontación ocurrida horas antes en el MGM Grand de Las Vegas, después de una pelea de boxeo de Mike Tyson.
Según los fiscales, miembros del entorno de Shakur se enfrentaron a Anderson, sobrino de Davis. Posteriormente, Davis y otros hombres habrían buscado represalias.
La acusación considera que ese episodio fue el origen de la planificación del ataque que terminó con el tiroteo contra el vehículo en el que viajaban Shakur y Knight.
Anderson murió sin ser acusado
Orlando Anderson, señalado por Davis como el autor de los disparos, murió en 1998 y nunca fue acusado por el asesinato de Tupac Shakur. Los otros hombres que, según las investigaciones, viajaban en el Cadillac también han fallecido, por lo que Davis es actualmente la única persona que estaba dentro del vehículo y que enfrenta un proceso penal por el crimen.
Tupac Shakur fue atacado el 7 de septiembre de 1996 en Las Vegas y murió seis días después, el 13 de septiembre, a los 25 años. Su muerte se convirtió en uno de los casos más conocidos y debatidos de la historia del hip-hop.
Un juicio que podría marcar el cierre de uno de los grandes casos del hip-hop
El proceso contra Davis comenzó el 17 de agosto de 2026 y se prevé que pueda prolongarse durante varias semanas. La Fiscalía planea presentar numerosos testigos y diferentes elementos relacionados con las declaraciones realizadas por el acusado a lo largo de los años.
Por ahora, no existe una sentencia contra Davis y las afirmaciones escuchadas durante el juicio forman parte de las pruebas y argumentos que deberán ser evaluados por el jurado.
El proceso representa un nuevo capítulo en una investigación que permaneció sin acusados durante casi 30 años y que continúa generando enorme interés por la relevancia cultural de Tupac y por las circunstancias que rodearon su muerte.