
La medida, adoptada a finales del verano pasado, incluyó además una petición expresa para no ser mencionado ni etiquetado en redes sociales, ni él ni su esposa, la actriz Nicola Peltz Beckham. Desde entonces, toda comunicación quedó limitada a intercambios estrictamente legales entre los despachos Schillings —que representa a Brooklyn— y Harbottle & Lewis —bufete histórico de los Beckham—.
Un distanciamiento que también se trasladó al mundo digital
El conflicto no se limitó a lo privado. Brooklyn bloqueó a sus padres y a sus hermanos menores en redes sociales, cerrando cualquier canal informal de contacto. Según fuentes cercanas a la familia, esta decisión respondió a una acumulación de episodios que el joven consideró invasivos y contrarios a los límites que había solicitado previamente.
Personas del entorno aseguran que David y Victoria atraviesan un momento de profunda preocupación, no solo por la falta total de comunicación, sino por la ausencia de su hijo en eventos familiares significativos durante 2024 y 2025. La ruptura, aseguran, ha sido emocionalmente devastadora para ambas partes.
Una carta legal, no una demanda
El documento enviado por Brooklyn no constituye una demanda judicial ni un proceso de litigio, sino una notificación legal destinada a restringir el contacto directo y la exposición mediática. El mensaje fue claro: cualquier intento de acercamiento fuera del marco jurídico sería considerado una violación a sus límites personales.
Fuentes citadas por The Sun explican que el objetivo principal es proteger la privacidad de Brooklyn y Nicola, y resolver los conflictos de manera discreta. “Hay muchos detalles que el público desconoce, y por eso se ha juzgado injustamente la decisión de Brooklyn”, explicó un allegado.
El detonante final habría sido un gesto aparentemente menor pero simbólico: Victoria Beckham reaccionó con un “me gusta” a un video de una receta publicada por su hijo, pese a la solicitud previa de no interactuar públicamente. Para el entorno del joven, este acto fue interpretado como un incumplimiento directo del acuerdo informal, lo que llevó a eliminar cualquier vestigio de contacto digital.
Una relación deteriorada desde la boda
Las tensiones familiares no son nuevas. Según reconstrucciones del medio británico, los desacuerdos comenzaron a intensificarse antes y después de la boda de Brooklyn y Nicola en 2022. Diferencias relacionadas con la organización del evento, el vestido de novia y la constante exposición mediática habrían erosionado progresivamente la relación.
La distancia se hizo más evidente con la ausencia de Brooklyn en celebraciones clave, como el cumpleaños de David Beckham o su investidura como caballero. A ello se sumaron bloqueos temporales entre hermanos y el distanciamiento de Nicola Peltz respecto a sus suegros.
Esperanza de reconciliación, aunque sin plazos
Pese al escenario actual, fuentes cercanas a la familia aseguran que David y Victoria Beckham mantienen la esperanza de un reencuentro futuro. “La puerta sigue abierta”, habría sido el mensaje transmitido desde su entorno, aunque reconocen que cualquier acercamiento deberá darse lejos del foco mediático.
Por ahora, la comunicación permanece congelada y bajo control legal. El conflicto, descrito como uno de los más delicados en la historia pública de la familia Beckham, deja a todos los involucrados en un estado de confusión y dolor, sin señales claras de reconciliación a corto plazo.